“Un bulo difundido por una persona famosa puede echar por tierra varios años de trabajo en educación sanitaria”, afirma Esther Gorjón (@jesterhanny), enfermera y vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias (SEMES). La importancia de combatir los bulos de salud presentes en las redes sociales fue uno de los debates más apasionantes del congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (#ANIS18), celebrado en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona del 6 al 8 de abril y al cual asistió Patient Power. Junto a Gorjón, en el debate participaron Frederic Llordachs, (@fllordachs) cofundador de Doctoralia; el cardiólogo Edgardo Kaplinsky (@edgarkap); y Jaime Alapont, coordinador de la plataforma Pacientes SEMERGEN.

Los rumores son más virales

La difusión de información falsa es un grave problema que perjudica a los pacientes y, por extensión, a los sistemas sanitarios. Según explicó Kaplinsky, las noticias falsas son más virales en las redes. Por ejemplo, en Twitter, reciben un 70% más de retuits que las verdaderas. Así lo confirma un estudio realizado por la revista Science,que detectó que las informaciones falsas se difunden más rápidamente y llegan más lejos que las verdaderas.

Los bulos más frecuentes en redes sociales tienen que ver con donaciones de sangre, petición de voluntarios, teléfonos de información, número de víctimas en una catástrofe...

Esther Gorjón, influencer en Twitter con más de 9.000 seguidores, recomienda una serie de actuaciones para evitar la propagación de bulos en internet:

·         Seguir cuentas oficiales

·         Verificar que las cuentas son reales

·         Usar hashtags oficiales

·         Enlazar informaciones oficiales

·         Geoposicionar fotos

·         Ser muy prudente a la hora de reenviar mensajes de Whatsapp

Con el objetivo de frenar los rumores de salud en internet varios profesionales han lanzado la campaña #SaludSinBulos. Entre los impulsores están la farmacéutica Marian García (@boticariagarcia), editora del blog Boticaria García; el enfermero Héctor Castiñeira (@hcaslop), autor de Enfermera Saturada, y la pediatra Lucía Galán (@luciapediatra), editora del blog Lucía, mi pediatra.

Y es que, aunque existe legislación que prohibe la difusión de noticias falsas, raramente es aplicada por las autoridades pertinentes, tal como señaló el doctor Frederic Llordachs. El hecho de que no haya una actuación oficial en contra de los bulos implica que periodistas y profesionales sanitarios se quedan solos luchando contra estas malas prácticas.

Página en internet que difunde falsedades sobre las propiedades del agua con limón.

Un trabajo excelente en este ámbito lo realiza Marian García, que desde su blog y en redes sociales se ocupa de contrarrestar creencias relacionadas con la salud que no tienen base científica. Así, por ejemplo, explica que el agua con limón no tiene las milagrosas propiedades que se le atribuyen, o que la cebolla que dejamos por la noche en la habitación cuando estamos resfriados no calma la tos.

A más información oficial, menos rumores

Uno de los momentos en que los rumores se propagan con más facilidad es en situaciones de emergencia o catástrofes. Durante el debate se habló de la gestión de las redes sociales que hicieron los Mossos de Esquadra y el servicio de Emergencias de Cataluña durante los atentados de agosto pasado en las Ramblas de Barcelona y en Cambrils. “En algunos momento fue complicado facilitar información por redes porque no podíamos confirmar hechos sin antes hablar con las familias de las víctimas”, explicaba Marc Homedes (@HomedesMarc), Director de Comunicación de Emergencias.

Las cuentas de Twitter de estas dos entidades realizaron una importante labor para evitar la difusión de rumores en un momento de gran nerviosismo entre la población. La conclusión: a mayor información publicada por organizaciones oficiales, menor propagación de noticias falsas en la red.

Twitter mossos

También las sociedades médicas deberían tener un rol fundamental a la hora de evitar bulos de salud. Aunque por el momento poca entidades han tomado un rol activo en este frente, especialmente en redes sociales. En el congreso de ANIS se hizo una llamada a que se implicasen más decisivamente en la lucha contra los bulos de salud.

En definitiva, si queremos unas redes sociales con información veraz, todos tenemos nuestra responsabilidad. Informar con rigor y combatir los bulos es deber de todos.

Recuerde que las opiniones expresadas en Patient Power no son necesariamente las de nuestros patrocinadores, colaboradores, partners o las de Patient Power. Nuestros contenidos no son un substituto de la atención médica ni de su propio médico. El mejor cuidado se lo proporcionarán los profesionales médicos.